Sosteniendo ecosistemas en el mundo post-2020

By Jessica Rowland, UICN CEM Joven Profesional.

A medida que nos acercamos al final de la Decenio sobre Biodiversidad, Es hora de hacer un balance de los logros y deficiencias en la conservación de la biodiversidad. Lo que está claro es que se necesitan cambios significativos doblar la curva de la disminución de la biodiversidad. Se necesita un nuevo conjunto de objetivos ambiciosos para cumplir con la visión del Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB) para 2050:

"Para 2050, la biodiversidad se valorará, conservará, restaurará y utilizará sabiamente, manteniendo los servicios del ecosistema, manteniendo un planeta saludable y brindando beneficios esenciales para todas las personas".

Los objetivos para el marco de CBD posterior a 2020 aún no se han finalizado, y un objetivo basado en la ciencia para detener las disminuciones y restaurar los ecosistemas es sin duda crítico para lograr un planeta biodiverso y saludable. Los ecosistemas saludables son vitales para apoyar la biodiversidad y la sociedad humana por igual. Proporcionan nuestro suministro de alimentos, agua dulce y energía, regulan el clima y han enriquecido nuestra sociedad y cultura durante mucho tiempo.

¿Qué deberíamos medir?

Los objetivos basados ​​en la ciencia requieren indicadores de biodiversidad para medir el progreso hacia ellos. Mucha discusión ha rodeado los indicadores que deberían apoyar los objetivos posteriores a 2020. Maza y colegas identificó tres indicadores clave para capturar los cambios en la biodiversidad de las especies. Estos incluyen un indicador de riesgo de extinción de especies (Índice de la Lista Roja), abundancia de la población de especies (Índice de Planeta Vivo) e integridad biótica o 'salud' (Índice de Intactividad de Biodiversidad). Los ecosistemas son complejos, por lo que medir el cambio en los ecosistemas es un desafío. Sin embargo, las métricas comparables para los ecosistemas que capturan el riesgo de colapso del ecosistema, el área y la salud pueden ser una valiosa adición.

Afortunadamente, existen indicadores que pueden ajustarse a la factura. los Índice de la Lista Roja de Ecosistemas sigue el enfoque utilizado para las especies para mostrar el riesgo de colapso del ecosistema. Los cambios en el área del ecosistema pueden ser un indicador útil de la capacidad de carga, la diversidad de nicho y la división espacial de los recursos dentro de un ecosistema para apoyar a las especies nativas. Algunos indicadores que capturan los cambios en el área del ecosistema incluyen Índice de tendencias de extensión de humedales y Índice de área del ecosistema.

Los indicadores de la salud del ecosistema son un desafío mayor: requieren datos sustanciales y un vínculo claro entre lo que mide el indicador y la salud del ecosistema. Dichos indicadores pueden apuntar a capturar la integridad de la comunidad ecológica, el grado de degradación ambiental o la proximidad de los ecosistemas al colapso. Se han propuesto muchos indicadores., tales como el Índice de intangibilidad de la biodiversidad, Índice de Huella Humana, Índice de Salud del Ecosistema, Índice de Integridad Forestal, entre otros, pero estos deben ser probados para garantizar que brinden información confiable.

Rasgos de indicadores para apoyar objetivos

Reducir la lista a un conjunto viable de indicadores que brinden la información esencial es clave. Los criterios claros para seleccionar el indicador aseguran que sean adecuados para su propósito. Algunos criterios básicos pueden incluir:

  1. Confiabilidad: captura el estado del elemento de biodiversidad de interés de una manera predecible e interpretable.
  2. Cobertura: se puede calcular para todos los tipos de ecosistemas.
  3. Disponibilidad de datos: debe haber datos de series temporales de amplia longitud y calidad para discernir de manera confiable las tendencias temporales de la diversidad de ecosistemas en todo el mundo.
  4. Desglose: se puede calcular para diferentes agrupaciones de ecosistemas, incluso a diferentes escalas espaciales. Por ejemplo, los indicadores pueden calcularse para revelar tendencias globales, o una escala nacional para medir los cambios en los ecosistemas a nivel nacional y así medir la contribución de los países individuales al esfuerzo global.
  5. Tipo de Viaje: puede capturar tanto la degradación como la recuperación del ecosistema.

Establecer objetivos y seleccionar indicadores adecuados va de la mano. Establecer objetivos puede ayudarnos a definir lo que nos importa medir, pero saber lo que podemos medir puede permitir objetivos que podamos alcanzar. Sin indicadores aptos, es una hazaña imposible ver si estamos cumpliendo nuestros objetivos de conservación de la biodiversidad. Pensar cuidadosamente sobre los indicadores que existen y aquellos que pueden ser necesarios para medir nuestro progreso será vital para apoyar la agenda de biodiversidad posterior a 2020.


Jessica Rowland es asistente de investigación en el Centro de Ecología Integrativa, Facultad de Ciencias de la Vida y el Medio Ambiente, Universidad Deakin, Australia.

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